miércoles, 7 de octubre de 2009

Los irlandeses han dicho que sí, con conocimiento de causa


El suspense no ha acabado, y ahora estamos pendientes del recurso ante el Tribunal Constitucional checo, pero al menos se ha despejado la duda de los irlandeses, que el año pasado votaron en contra del Tratado de Lisboa y el pasado viernes rectificaron para darle el visto bueno.

Personalmente me merece todo el respeto un pueblo que se toma en serio su democracia y que cuestiona a sus políticos. En España ni siquiera hubo debate porque los grandes partidos estaban de acuerdo. El "europeísmo" está bien, pero no a ciegas...

Hace falta más información a los ciudadanos, con o sin referéndum. En Irlanda el resultado negativo del año pasado -marcado por las exageraciones y mentiras de los euroescépticos- ha obligado a los europeístas a esforzarse más en esta campaña, y esta vez los irlandeses se han movilizado en favor de una Europa más integrada, y como dice Carlos Carnero, una Europa interdependiente.

A ese esfuerzo por clarificar el contenido y el alcance del Tratado de Lisboa ha contribuido mi amiga y colega del TN2020, Regina O'Connor, con un libro titulado "Las razones del sí".

2 comentarios:

Anónimo dijo...

You go, Regina!!!

Lía Viguria dijo...

Estuve en Irlanda este verano, en Agosto. Y es una ciudad con su particular encanto.
Parte de éste consiste en saber desmarcarse de algunos temas correctos que se van imponiendo en otras sociedades democráticas europeas.
El Tratado de Lisboa no sé a ciencia cierta en qué sentido europeísta avanza. Pero lo que yo espero es que los irlandeses no se vean defraudados. Y lo más importante: espero que aporten en positivo. Mucha desmarcación que los hace "euroescépticos" es positiva para toda Europa.
Y pienso que la igualdad en la diversidad no es otra cosa sino la famosa tolerancia de la que alardeamos. Que las voces "discordantes" puedan ser oídas sin que nadie se rasgue las vestiduras. Aún más: que puedan extenderse bajo el mismo pie de igualdad que lo políticamente correcto ya establecido.
Si Europa quiere superar retos, éste es el primero: correr el legítimo riesgo de que otros entren en la palestra de los que manejan los hilos.
Lia